Política y planificación lingüística
de a fala: Síntesis de los principales estudios por Fco. Javier Sánchez
García - Pol. y Plan. Lingüística (1er año de Doctorado)
A FALA
¡Que pequenus mundu y lenguas si tô acabara aquí! Mingu1
1.- UNA PRIMERA APROXIMACIÓN.
El fala ha sido una de las lenguas “minoritarias” que ha convivido
humildemente en la península a lo largo de los años sin alzar,
prácticamente, la voz.
Extremadura, tierra cuya riqueza cultural ha sido ignorada por muchos, ha
tenido el privilegio de llevar de la mano no sólo a la lengua castellana
sino también a otras de menor número de hablantes pero de vital
importancia para los habitantes del territorio en el que se desenvuelven.
Castúo y fala, más la segunda que la primera, tienen hoy un uso
pronunciado y una identidad territorial que va cobrando cada vez mayor
importancia fuera de los límites de la comunidad extremeña.
El objetivo del presente trabajo es el análisis y comentario de los
principales estudios que se han desarrollado acerca de la lengua fala
desde el punto de vista de la política y planificación lingüística. Para
ello, abordaremos las obras de diversos estudiosos que, con su aportación,
han contribuido a realzar el prestigio de la lengua extremeña y a plantear
una posible normalización de la misma.
La necesidad de estudio de una lengua tiene que ser reconocida en primer
lugar por sus propios hablantes y, en segundo, por el órgano político que
dirige esa comunidad o territorio. Valga como primer testimonio de ese
deseo de reconocimiento de la lengua fala dentro y fuera de las puertas
extremeñas las declaraciones de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Presidente
de la Junta de Extremadura2:
“Lo que sí afirmo es la necesidad de estudiar este tipo de fenómenos para
enriquecer nuestra cultura propia actual, porque se trata, ni más ni
menos, de nuestros pequeños hechos diferenciales jurídicos o
idiomáticos........
......Teniendo en cuenta la carencia reciente de trabajos de investigación
filológica y sociolingüística sobre la zona, cualquier aportación que
contribuya mínimamente a esclarecer los problemas lingüísticos que la Fala
plantea son dignos de ser publicados....
......Estoy convencido de que la publicación de estos cuatro “Estudios y
documentos” sobre la Fala, así como el Congreso que sobre el tema se
celebrará en Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno, marcarán
un antes y un después en la apreciación y el conocimiento de esta peculiar
variedad lingüística serragatina”.
Conscientes, pues, de la necesidad planteada, me propongo conducir al
lector, mediante la síntesis de los estudios principales que se han
llevado a cabo, hacia un conocimiento mayor de esta lengua hablada por no
más de cinco mil personas.
GARGALLO GIL, José Enrique. Las hablas de San Martín de Trevejo, Eljas y
Valverde del Fresno. Trilogía de los tres lugares. Estudios y documentos
sobre A FALA, tomo I, Mérida, 1999, Editora Regional de
Extremadura.(92pp.)
Intenta resolver Gargallo Gil las posibles dudas y lagunas que se han
creado en torno a si la Fala3 es, o no, una lengua que procede del
gallego, del portugués o del leonés. Descarta la posibilidad de que la
lengua descienda del portugués y del leonés, inclinándose, por tanto,
hacia la defensa del gallego como madre de la Fala: “En ese rincón
extremeño -insisto- no creo que pueda decirse que se habla, ahora mismo,
un dialecto portugués...”4.
No duda Gargallo Gil en criticar la aportación de don Gregorio Salvador
quien presenta, en su libro titulado Política lingüística y sentido común
(1992), la lengua Fala como gran deudora de la voz portuguesa.
Siguan (1992:270) y su obra España plurilingüe no salen muy bien parados
tampoco por parte de Gargallo Gil quien no entiende cómo su colega
defiende que la Fala desciende del antiguo astur-leonés.
De Artur Quintana (1991:47) elogia Gargallo Gil los buenos conocimientos
que éste posee “de la frontera del catalán en tierras (administrativas) de
Aragón”5 pero lo contrasta con el escaso acierto que demuestra el mismo
estudioso al hablar de la ubicación de la lengua Fala como enclave
gallego-portugués.
Dejando al margen los posibles desaciertos, Gargallo Gil se centra a
continuación en una breve explicación diacrónica de los estudios más
rigurosos que se han llevado a cabo sobre la lengua Fala. Así, comienza
con las aportaciones, en los años 20, del portugués José Leite de
Vasconcelos (1927:247) quien insiste, por cierto, en la procedencia
portuguesa de la Fala.
Menéndez Pidal (1960:L) no podía faltar. Insiste en la semejanza que
guarda la Fala con la lengua escrita del documento medieval Foros de
Castelo Rodrigo (s.XIII).
Gargallo Gil, pues, pone de manifiesto la complejidad del estudio de esta
lengua a lo largo del siglo XX y el debate entre la procedencia gallega,
lusitana e incluso leonesa. No obstante, la preferencia por la elección
gallega de José Enrique Gargallo se manifiesta constantemente a lo largo
de su estudio.
Aprovecha, pues, un gran espacio de su libro, las páginas comprendidas
entre la 22 y la 34 para definir los rasgos dialectológicos que
caracterizan la Fala.
A nosotros nos interesa más lo que viene a continuación que no es sino lo
que ocurre con la Fala desde 1992 hasta casi nuestros días.
Enrique Costas6 ha sido uno de los estudiosos que más ha contribuido al
desarrollo y la planificación lingüística de la lengua Fala. Con su
aportación e influencia ha despertado la curiosidad sobre la misma lengua
dentro y fuera de la región extremeña.
Diversos diarios gallegos y extremeños han presentado artículos al
respecto que han favorecido una mayor conciencia colectiva en el estudio y
desarrollo de la Fala.
Fruto de este despertar a nuevos horizontes y expectativas surge la
Asociación Fala y Cultura, nacida en Eljas el 3 de agosto de 1992.
Gargallo Gil recoge un artículo escrito en el diario “Extremadura”
(20-3-93) por el Vicepresidente don F. Severino López Fernández. En el
artículo se especifican algunos de los objetivos de la Asociación. Cito
literalmente7:
“...No nos paremos en nimiedades y fruslerías arguyendo si la terminología
más correcta es ‘Val de Xálima’ o ‘Val du ríu Ellas’(....), nunca podremos
discutir éste ni otros temas más importantes si no nos asociamos (....)
para todo lo que ofrezca interés, como puede ser (y selecciono):
- La elaboración de una normativa para el habla escrita, común a los tres
pueblos (respetando las peculiaridades).
- Seguir celebrando “u día nosa fala” cada año con más interés y
participación (...).
Señala Gargallo Gil que existe una evidente situación de bilingüismo en
los tres pueblos por los que se reparte la lengua fala. El castellano
acompaña a los niños en las escuelas pero no en el ámbito familiar del
hogar. A este respecto menciona el autor8:
“En una diglosia que viene de lejos, reservan el español para determinados
usos (administración, escuela...), y su habla local, en general, para los
usos más familiares, más coloquiales. Y no es que a mí me guste que sea
así. Es así sencillamente. Y creo que hay que decirlo así. Sin ir más
lejos, del castellano se sirven para hablar con los vecinos de los pueblos
más inmediatos, de la provincia de Cáceres y Salamanca.
Sin ánimo de contrariar a nadie, opino que todo ello se debe sopesar
cuando quienquiera que sea lleve adelante sus estrategias de
normalización. Pero toda normalización bien planeada es conveniente que
vaya precedida y/o acompañada de una normativización, ‘la elaboración de
una normativa escrita, común a los tres pueblos (respetando las
peculiaridades)”.
Continúa diciendo Gargallo Gill9:
“Mi deseo es (sobre todo) que los hablantes de los tres lugares de ese
rincón extremeño (de tantos y bellos nombres) sepan conservar su(s)
habla(s), trabajar por un consenso ortográfico/normativo (lo que no se me
antoja fácil), y mantener cuando menos, en lo venidero, la misma
(modélica) lealtad lingüística (a lo suyo) que hasta ahora”.
Superada la mitad del libro, José Enrique Gargallo vuelve a incidir sobre
las similitudes que guarda la Fala con el gallego10. No
obstante, no me detendré en este punto.
No podemos dejar al margen el asunto de las subvenciones, pues, como es
evidente, toda potenciación de una lengua, y más aún en el caso de las
lenguas ‘minoritarias’, exige una gran respuesta económica por parte,
dicho sea de paso, no sólo del gobierno de la región. Enrique Costas
(1992a:416) hace alusión a esto en uno de sus escritos11:
“A Xunta de Galicia, a través da Dirección Xeral de Política Lingüística e
a pedimento de persoas interesadas no tema, acaba de conceder unha
subvención par actividades culturais, lingüísticas, publicacións, etc.,
canalizada a través da aínda embrionaria asociación AMIGUS DA NOSA FALA,
para construír firme e cientificamente esa ponte necesaria entre a nosa
terra de aquí e ‘a nosa terra’ de alá. é un primeiro paso.
José Enrique Gargallo reflexiona sobre cómo han de reaccionar los
hablantes de las tres zonas ante el intento de normativización de la Fala.
El Primeiro calendario escrito no galego do Val do Ellas fue el inicio de
la escritura en Fala para los lugareños. No obstante, aún es pronto para
sacar conclusiones sobre las reacciones de éstos, puesto que el trabajo
pesado está por hacer.
Costas12 insiste en tomar como base la grafía del gallego normativo,
conveniente para el habla de Valverde pero no tanto para los otros dos
lugares.
La parte final de su estudio la dedica Gargallo Gil a explicar cómo se
desarrolla la lengua fala entre los más jóvenes. Para ello hizo uso de
diversas encuestas (fotocopiadas al final del presente trabajo), además de
redacciones y ejercicios de léxico que mandó realizar a los diversos
escolares de la zona. En la elaboración de los ejercicios los alumnos
podían contar con el asesoramiento de sus familiares.
El estudio concluye con las últimas aportaciones de la Asociación ‘Alén do
Val’ de Investigación Lingüística y cultural, cuyo máximo dirigente es
Costas. El énfasis en las propuestas sigue teniendo como principal
referente la relación tan estrecha entre el gallego y las hablas de los
tres pueblos del Valle de Xálima.
MARTÍN GALINDO, José Luis. A Fala de Xálima. O falar fronteirizo de Eljas,
San Martín de Trevejo y Valverde. Estudios y Documentos sobre la fala,
Tomo II, Mérida, Editora Regional de Extremadura,1999, (399p.).
La obra que analizamos a continuación es, de las que se han escrito acerca
del fala, la de mayor volumen. A simple vista puede definirse como un gran
compendio de conocimientos históricos, antropológicos y lingüísticos
perfectamente ordenados y presentados con claridad y elegancia,
alternando, además, junto a las ideas y conocimientos de los textos,
numerosas fotografías y dibujos que vienen a ser testimonio visual de lo
que se cuenta.
Prefiere hablar el autor de ‘hablas extremeñas’ en lugar de dialecto
extremeño13 :
“....tampoco es muy riguroso hablar de la existencia de un dialecto
extremeño, sino de varias hablas extremeñas de orígenes e influencias
diversas...... Y no podía ser de otra forma, también en nuestra tierra
extremeña está presente la entrañable lengua portuguesa. Aunque poco
conocido, y a veces no queriendo ser reconocido, en Extremadura hay zonas
donde se hablan variantes dialectales del portugués moderno o del
galaico-portugués arcaico”.
Distingue Martín Galindo las distintas partes en que se habla el portugués
dentro de Extremadura: 1) el portugués alentejano de Olivenza, 2) el
portugués arcaico de Herrera de Alcántara y el moderno de Cedillo, 3) la
franja de la lengua portuguesa de la Campiña de Valencia de Alcántara y el
municipio de La Codosera, y 4) la antigua fala galaico-portuguesa de Eljas,
Valverde del Fresno y San Martín de Trevejo.
Junto a la tradicional ubicación del Valle de Xálima que encontraremos en
todos los volúmenes comentados, Martín Galindo incorpora la descripción
(p.35-58) de las “verdes tierras” y el “paisaje frondoso” del valle.
Destaca la abundancia de agua y la climatología templada. Pero no concede
sólo importancia a la geografía o clima de la región, incide también en la
pervivencia de la cultura castreña galaico-portuguesa ejemplificando con
elementos caracterizadores de la misma: los chozos.
No olvida comentar otra de las características del Valle de Xálima: los
textos de tradición oral (p.59-73), entre los que incluye cuentos
tradicionales, refranes antiguos, las bellas coplas y “as adivinanzas, as
comparanzas”.
En el capítulo III del libro, Martín Galindo no duda en manifestar cuál es
su postura frente a la caracterización de la lengua que estudia14:
“Que la Fala de Xálima presenta la mayor parte de los rasgos fonéticos, de
vocabulario y de sintaxis del galaico-portugués o del portugués arcaico es
un hecho que no se discute por la coincidencia de la mayoría de los
lingüistas de reconocido prestigio que la han estudiado”.
A continuación comenta el autor cuáles son las principales aportaciones a
las que hacen alusión los “lingüistas de reconocido prestigio”.
No duda en criticar, tampoco, la corriente gallega encabezada por José
Enrique Costas15:
“La teoría ‘gallega’ sobre la Fala de Xálima es una simple especulación y
carece de todo fundamento; lo mismo que haber bautizado a la tierra de
manhegus, lagarteirus y valverdeirus con el nombre de ‘Val do río Ellas’
es otra invención fantástica, ya que no existe ninguna razón ni
antecedente histórico en que basarse para semejante denominación”.
Las siguientes páginas (p.84-116) las utiliza el autor para aclarar los
orígenes y la conservación de la fala; presentando, para ello, testimonios
anteriores a la repoblación leonesa del siglo XIII. Parte Martín Galindo
del sustrato cultural celta y la vecindad con Portugal para explicar la
conservación de la fala de Xálima.
El capítulo IV (p.117-149) lo dedica el autor a la descripción de las
principales nociones gramaticales, incidiendo en el peso y dominio del
portugués en el desarrollo del fala.
El capítulo V (p.151-186) lo encabeza con el siguiente título: “También el
vocabulario de la Fala es mayormente portugués” (por si nos quedaba alguna
duda, añado yo.). Cabe destacar los numerosos dibujos y fotografías que
acompañan las largas listas de palabras, relajando así la vista al lector.
Clasifica Martín Galindo el vocabulario que nos ofrece en ocho grandes
grupos: 1) árboles, plantas y frutos del campo, 2) accidentes geográficos
y naturales, 3) animales, insectos y pájaros, 4) léxico sobre la vendimia,
5) oficios, herramientas y aperos, 6) vida doméstica, alimentos y
vestimenta, 7) sobre parentesco y sociedad, y 8) algunos términos más de
la fala.
Plantea el autor en el capítulo VI la dificultad que encuentran los
hablantes de fala en hacer un uso escrito de su lengua debido a la
enseñanza oficial de la lengua castellana que han recibido en las
escuelas. Vuelve a insistir Martín Galindo en que la fala se debería
escribir a la portuguesa.
El capítulo VII (p.195-223) resulta muy interesante debido a que Martín
Galindo se centra en aspectos más relacionados con la sociolingüística.
Por ejemplo, reflexiona sobre la conciencia colectiva que los habitantes
del Valle manifiestan hacia su propia lengua. Hay una auténtica valoración
e identidad de la lengua fala. Esto se observa, por ejemplo, en los
nombres de los establecimientos (escritos en fala) o en los nombres de las
calles.
Martín Galindo caracteriza a los habitantes del Valle de Xálima como una
comunidad de carácter etnocéntrico16:
“...interpreto que el sentimiento sociolingüístico más extendido entre la
población es la consideración de que la fala (‘a nossa Fala’ para los
naturales) es algo propio e inseparable de aquel pequeño territorio, como
el paisaje, los ríos o los olivos....
.... La relación lingüística de la población del Val de Xálima con
Portugal es una realidad incuestionable; otra cosa distinta son los
sentimientos sociolingüísticos que haya creado dicha relación a lo largo
de la historia”.
La última parte del libro, “Anexos” (p.225-399), es muy interesante desde
el punto de vista del testimonio escrito sobre la evolución diacrónica de
los estudios sobre el fala. Presenta Martín Galindo siete anexos, entre
los que cabe destacar los viajes de Federico de Onís y Menéndez Pidal en
el verano de 1910 al Valle de Xálima o la polémica sobre la fala de Xálima
en la prensa regional. El autor presenta una serie de artículos escritos
en el periódico Extremadura y Faro de Vigo, en los que hay unas réplicas
constantes entre Martín Galindo y José Enrique Costas acerca de esta
lengua. La discusión permanece abierta.
REY YELMO, Jesús C., A fala. La fala de San Martín de Trevejo: O Mañegu.
Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III, Mérida, Editora Regional de
Extremadura (Junta de Extremadura), 1999.(327pp.)
Presenta Rey Yelmo en este libro las conclusiones que ha extraído de sus
estudios in situ de la fala de San Martín de Trevejo. Para ello le fue
necesario la elaboración de una encuesta que tomó como base el ALEP (Atlas
Lingüístico de España y Portugal), el ALECM (Atlas Lingüístico-Etnográfico
de Castilla-La Mancha) y el Cuestionario del Proyecto de Geografía
Lingüística de las Hablas Extremeñas.
Estas encuestas fueron realizadas entre 1991 y 1997 a personas mayores de
30 años. Especifica Rey Yelmo que le fue necesario convivir y comunicarse
a tiempo y a destiempo con los lugareños17 a fin de sacar el máximo
partido al trabajo realizado.
El autor atribuye el origen del fala al gallego-portugués. No obstante
permite a los lectores que se formen su propia opinión ofreciendo algunas
de las disquisiciones de otros investigadores lingüistas18. Cita a Pascual
Madoz (1848), Federico de Onís (1930:63-70), Leite de Vasconcelos
(1927:247-259), Menéndez Pidal (1904), Zamora Vicente (1979:87), Lapesa
(1984: 486-487), y Pilar Vázquez Cuesta entre otros estudiosos.
El estudio de Rey Yelmo, en este libro, se centra principalmente en el
mañegu, caracterizado por el autor de la siguiente manera19:
“El mañegu se compone, como se podrá comprobar, de voces y tendencias de
origen gallegoportugués, leonés occidental. castellanismos y arcaísmos”.
Presenta Rey Yelmo un estudio complejo y elaborado de este mañegu desde el
punto de vista de la fonología (p.XVIII-XXIII) y la morfología (p.XXIV-XLII).
La obra, pues, está estructurada en cinco bloques distintos. La
introducción es el primero de todos, y hasta ahora comentado. Le sigue un
segundo apartado en el que se presenta la transcripción gráfica y fonética
que se ha utilizado en la elaboración del diccionario-vocabulario.
Especifica Rey Yelmo las abreviaturas (tercer apartado) que ha utilizado
en el desarrollo de este vocabulario mañegu, que representa el cuarto
bloque, siendo este el más amplio (p.1-322). El último apartado lo dedica
a la bibliografía (p.323-327).
MARTÍN DURÁN, José. A fala. Un dialecto leonés en tierras de Extremadura.
Estudios y documentos sobre A Fala, tomo IV, Mérida, Editora Regional de
Extremadura, 1999.(105pp.)
“Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno son tres pequeños
pueblos situados al NO de la provincia de Cáceres, formando límites con
Salamanca y con Portugal. Su habla, conocida por A FALA, se usa
cotidianamente, con gran soltura y fluidez. Se trata de algo
vivo...curioso para el visitante e interesante para el filólogo”20.
Parece que el acierto con el que José Martín Durán ubica los tres pueblos
en donde se habla el fala, se desvanece al intentar clasificar la misma
lengua como descendiente del leonés. Serán necesarias dos páginas más para
que el autor enfatice cuál es su postura21:
“Mi propósito con esta obra es demostrar que sus composiciones y
combinaciones más esenciales forman parte de cuanto es propio del
leonés.... pero, en definitiva, es el estudio y promoción de A FALA lo que
me interesa”.
Cómo desciende la lengua fala del leonés lo muestra Martín Durán mediante
la explicación histórica y diacrónica del Reino de León22:
“La razón de que en A FALA se observen algunos rasgos gallegos o
portugueses se debe, con toda probabilidad, a que tales rasgos ya se
encontraban en aquel leonés que aquí se implantó.... pues no debe
olvidarse que los tres territorios (León propiamente dicho, Galicia y
Portugal) eran parte del mismo reino.
Si A FALA hay que relacionarla con el leonés, ésta fue la evolución del
reino de León desde la fecha a la que corresponde el mapa adjunto (1031,
año del hundimiento del Califato de Córdoba)”.
Abandona José Martín los detalles sobre la ubicación y procedencia de A
FALA para centrarse en la fonología (p.17-18) y la morfología (p.19-22) de
la misma lengua.
Introduce el autor un apartado muy interesante en el libro: Aforismos en
verso en a fala y en castellano (p.31-64), a partir de los cuales puede
conocerse un poco más la cultura que envuelve a esta lengua23:
Tú eris tontu,
pero nun u demostris
cuandu te priguntin pol qué
didis sandedis,
respondi....
que isu dependi.
Tú eres tonto,
pero no lo demuestres,
cuando te pregunten
dices sandeces,
responde...
que eso depende.
Presenta José Martín el comentario filológico del texto Mónadas I
(p.65-100). Termina el estudio de la fala contrastando las características
que él ha encontrado en la lengua con los rasgos más típicos presentados,
por una parte, por Menéndez Pidal y, por otra, por Manuel Alvar
(p.101-104).
La bibliografía utilizada es menos abundante que en las anteriores obras
comentadas. Se centra exclusivamente en 6 libros: el Curso de gramática
histórica española de Thomas A. Lathrop; El dialecto leonés de Menéndez
Pidal; el Manual de dialectología hispánica de Manuel Alvar; la obra de
Domingo Frades Vamus a falal; la Introducción a la España medieval de
Gabriel Jackson y, por último el texto Mónadas analizado por el autor.
La obra, pues, se caracteriza por una mayor sencillez en la confrontación
de posturas científicas en torno al análisis de la fala.
FRADES GASPAR, Domingo. Vamus a falal. Notas pâ coñocel y platical en nosa
FALA, Madrid, AGATAE, 1994.(95p.)
“Domingo Frades Gaspar (60 años, técnico agrícola. Trabaja y vive en
Badajoz aunque siempre que puede está en San Martín. Ha escrito sobre
temas relacionados con la fala. Ha revisado las labores de corrección de
este trabajo y agradezco aquí, públicamente, su inestimable ayuda y
apoyo)”24 Así describe Rey Yelmo al autor de la obra que ahora
analizamos.
Una de las características que no podemos pasar por alto es que Domingo
Frades no sólo nos habla del fala sino que además nos lo cuenta en fala.
Todo el libro está escrito en fala, o al menos un intento de fala puesto
que todavía no ha habido una normalización de esta lengua en concreto.
Encabeza el prólogo del libro Teresiano Rodríguez Núñez, Director de HOY
“Diario de Extremadura”:
“Esta ‘fala’ particularísima debiera haber sido preservada como oro en
paño; pero no guardándola en un fanal, ni arrinconándola en las
bibliotecas como curioso objeto de estudio para científicos y eruditos,
no; más bien revitalizándola, preservando su uso como lenguaje habitual de
los habitantes de los tres pueblos, enseñándola en las escuelas,
investigando sus peculiaridades. No se entiende muy bien que se le preste
más atención al sapo partero, a la lagartija serrana o al somormujo -por
citar tres especies protegidas- que a una lengua que pervive fresca y
lozana a la sombra de Jálama y Santa Clara”25.
Hasta ahora todos los autores han dejado de manera clara el intento de
reforzar la pervivencia de la lengua fala, sin aclarar otro asunto no
menos importante. Domingo Frades, no obstante, sí se preocupa por explicar
cuál es la postura que el hablante de fala mantiene hacia la lengua
castellana26:
“Nosotrus..... sempris hemus sabiu usal, aprecial, aprendel y resaltar a
lengua española y nos sintimus por isu mui honraus y hasta orgullosus de
sabel falal, millol que otrus inclusu que se querin distinguil por
‘castellanohablantes..”.
Se interesa Domingo Frades en recoger los distintos artículos de la
Constitución Española en que se manifiesta la postura que hay que tener
ante la diversidad lingüística del Estado27:
“(Artículo 3.3): La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de
España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y
protección”
“(Artículo 6.2. del Estatuto Autonómico de Extremadura): Las instituciones
de la Comunidad Autónoma de Extremadura, dentro del marco de su
competencia, ejercerán sus poderes con los siguientes objetivos básicos:
a)......
g) Potenciar las peculiaridades del pueblo extremeño y el afianzamiento de
la identidad extremeña, a través de la investigación, difusión,
conocimiento y desarrollo de los valores históricos y culturales del
pueblo extremeño en toda su variedad y riqueza”.
Tras esta primera defensa y reconocimiento de la lengua fala, Domingo
Frades refuerza el cuerpo de su libro contando los acontecimientos
históricos más importantes que se han dado en el territorio fala: la
presencia romana, el sello de la Reconquista española en las tierras de
nadie, los comienzos de una posible escritura, o las ordenes Militares son
algunos de los aspectos que aborda.
Divide el autor su obra en temas. A nosotros los que más nos interesan son
el I, II, X, XI, y XII; ya que los comprendidos entre el III y el IX se
dedican exclusivamente a la explicación dialectal de la lengua: la “f”
inicial, la no diptongación de “e” y “o”, las diferencias y cambios
fonéticos, algunas curiosidades fonéticas, la “j” y la “g” latinas o la
pérdida de consonantes, por ejemplo.
En el tema X, “cúmu nos ven”, Domingo Frades muestra un testimonio
epistolar entre Federico Onís y Ramón Menéndez Pidal. Con ello y con la
posterior enumeración de algunos de los estudios más importantes de la
lengua en que escribe, intenta Frades otorgar más peso a su obra. Nombres
como Onís, Menéndez Pidal, José López Vidal (1910), José Leite de
Vasconcelos (1927), Oskar Fink (1929), Clarinda de Azevedo Maia (1977),
José Enrique Gargallo Gil, José Enrique Costas González, Severino López
Fernández, y otros, son protagonistas en el desarrollo de los estudios del
fala.
En el tema XI, “Quen fala poi escribil”, insiste domingo Frades en la
necesidad de abastacer a esta lengua, prácticamente oral, de una base
escrita, un alfabeto normalizado. Y aprovecha la ocasión para aportar
algunas normas para esa escritura en desarrollo, por ejemplo: “respetal as
finais en ‘u’ i en ‘y’”28.
En el tema XII, “Un repasu a gramática”, no ofrece Domingo Frades
información nueva que no se haya presentado antes por algunos de los
estudiosos mencionados ya. Lo que sí que es novedoso es que la explicación
de esta gramática fala se escribe no en lengua castellana sino en la misma
lengua fala.
La bibliografía que ha utilizado el autor para la elaboración de su obra
la presenta estructurada en tres bloques: introducción y agradecimiento a
José Enrique Gargallo Gil (Universidad de Barcelona) y José Enrique Costas
González (Universidad de Vigo); Temas histórico-culturales; y, por último,
lenguas.
CONCLUSIONES
A lo largo del trabajo hemos podido revisar las principales aportaciones
de cinco estudiosos muy comprometidos con el desarrollo de la lengua fala.
Adoptar una de las posturas que se han presentado no es mi objetivo
prioritario; aunque he de reconocer que no me identifico con las
posiciones tan radicales de José Enrique Costas, José Enrique Gargallo
Gil, o Martín Durán.
El trabajo de Martín Galindo me parece que se ha desarrollado con
excelente calidad y documentación; fruto de ello, creo, es el acierto en
considerar la comunidad fala como etnocéntrica, es decir, no como una
extensión del gallego, ni del leonés pero tampoco, únicamente, del
portugués, añado yo.
Cabe destacar el esfuerzo de Domingo Frades, quien pese a no disponer de
toda la formación de un lingüista profesional aceptó el reto de escribir
un libro en la lengua que promociona.
A pesar de que ya se han elaborado numerosos estudios filológicos
(fonético-fonológicos, gramaticales...) y sociolingüísticos, creo que es
imprescindible profundizar aún más en la conciencia colectiva de estos
hablantes con el fin de aunar esfuerzos frente al trabajoso proyecto de la
normalización del fala. La rivalidad científica que existe hoy por hoy
tampoco ayuda al principal objetivo.
Mi interés por esta lengua es múltiple. Se debe, por una parte, a mi
ascendencia extremeña; por otra, a los lazos de unión que brinda la
variedad lingüística de la región con los estudios que he cursado.
En breve, espero poder entablar conversación con Domingo Frades y conocer
más de cerca la vida de esta lengua, no sólo a través de los libros sino
también de primera mano. Existiría la posibilidad, si en la Universidad de
Alcalá alguno de sus profesores tuviera interés, de que el proyecto de
investigación del segundo año de doctorado tenga mucho que ver con el
estudio del desarrollo y la caracterización de esta lengua fala, a partir
de los habitantes de los tres pueblos en los que se ubica.
NOTAS
(1) FRADES GASPAR, Domingo, Vamus a falal, Madrid, ADISGATA, 1994.
(2) GARGALLO GIL, José Enrique. Las hablas de San Martín de Trevejo, Eljas
y Valverde del Fresno. Trilogía de los tres lugares. Estudios y documentos
sobre A FALA, tomo I, Mérida, 1999, Editora Regional de Extremadura,
(pp.9-10).
(3) Gargallo Gil (op.cit. p.15) ubica la Fala “...en aquel rincón de
Extremadura, en el límite con Portugal y Salamanca, justo por debajo de la
divisoria de aguas de las cuencas del Duero (al norte) y del Tajo (al
sur), al abrigo de la Sierra de Jálama, en los tres lugaris: San Martín de
Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno”.
(4) op.cit. p.15.
(5) op.cit. p.17
(6) COSTAS GONZALEZ, Xosé Henrique (1992a): “Notas sociolingüísticas sobre
os falares ‘galegos’ da Ribera Trevellana (Cáceres)” en A Trabe de Ouro,
11, pp409-417.
(1992b): “Breve caracterización das falas (fundamentalmente galegas) do
Val do Río das Ellas” en Cadernos de lingua, 6, pp. 85-107.
(1995): “O galego de Extremadura: As falas do Val do Río Ellas” en (eds.
Juan M. Carrasco González y Antonio Viudas Camarasa) Actas del Congreso
Internacional Luso-Español de Lengua y Cultura en la Frontera (Cáceres, 1
al 3 de diciembre de 1994), Universidad de Extremadura, Cáceres, I,
pp.357-376.
(7) op.cit. p. 40
(8) op.cit. p. 42
(9) op.cit. p. 43
(10) op.cit. pp. 51-56
(11) op.cit. p.62
(12) op.cit. p.64
(13) MARTíN GALINDO, José Luis. A Fala de Xálima. O falar fronteirizo de
Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde. Estudios y Documentos sobre la
fala, Tomo II, Mérida, Editora Regional de Extremadura,1999, véase p.21.
(14) op.cit. p.77
(15) op.cit. p.83
(16) op.cit. p.216-217
(17) Describe Jesús C. Rey en la p. XIV de A fala. La fala de San Martín
de Trevejo: O Mañegu. Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III, la
ubicación exacta de San Martín de Trevejo: “está situado en el extremo
noroccidental de la provincia de Cáceres, de cuya capital dista
aproximadamente unos ciento veinte kilómetros largos”.
(18) op.cit. p. XVI-XVII
(19) op.cit. p. XVII
(20) MARTíN DURáN, José. A fala. Un dialecto leonés en tierras de
Extremadura. Estudios y documentos sobre A Fala, tomo IV, Mérida, Editora
Regional de Extremadura, 1999. Véase p.11.
(21 op.cit. p.13.
(22) op.cit. p. 16.
(23) op.cit. p.42
(24) REY YELMO, Jesús C., A fala. La fala de San Martín de Trevejo: O
Mañegu. Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III, Mérida, Editora
Regional de Extremadura (Junta de Extremadura), 1999. (Véase p.XIII).
(25 FRADES GASPAR, Domingo. Vamus a falal. Notas pâ coñocel y platical en
nosa FALA, Madrid, AGATAE, 1994, p. 14.
(26) op.cit. p.21.
(27) op. cit. p.23-24.
(28) op.cit. p.79.
BIBLIOGRAFíA
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hispánica. El Español de España, Barcelona, Ariel Lingüística,
1996.(p.171-182)
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nosa FALA, Madrid, AGATAE, 1994.(95p.)
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Valverde del Fresno. Trilogía de los tres lugares. Estudios y documentos
sobre A FALA, tomo I, Mérida, 1999, Editora Regional de
Extremadura.(92pp.)
* LAPESA, Rafael. Historia de la Lengua Española, Madrid, Gredos, 1985.
* MARTÍN DURÁN, José. A fala. Un dialecto leonés en tierras de
Extremadura. Estudios y documentos sobre A Fala, tomo IV, Mérida, Editora
Regional de Extremadura, 1999.(105pp.)
* MARTÍN GALINDO, José Luis. A Fala de Xálima. O falar fronteirizo de
Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde. Estudios y Documentos sobre la
fala, Tomo II, Mérida, Editora Regional de Extremadura,1999, (399p.).
* REY YELMO, Jesús C., A fala. La fala de San Martín de Trevejo: O Mañegu.
Estudios y documentos sobre a fala. Tomo III, Mérida, Editora Regional de
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