LO QUE IMPLICA UN PROGRAMA DE
ALFABETIZACIÓN por PROEL
Primero lo primero: investigación
lingüística
Todos los idiomas, aunque sean de grupos pequeños, tienen un gran valor
para quienes los hablan y también como vehículo de cultura y, por lo
tanto, son valiosos para el mundo científico porque proveen infomación
importante sobre la naturaleza del lenguaje en general y hace posible
trazar la historia de los aborígenes de cualquier lugar del mundo.
El trabajo de un lingüista empieza con el aprendizaje del idioma autóctono
y el análisis fonológico que sirve como base para la elaboración de un
alfabeto práctico, con la participación y decisión de la comunidad local.
Al profundizar en el estudio del idioma, se analiza la gramática y
posteriormente se publica descripciones del sistema fonológico y
gramatical, así como un diccionario.
El ABC de la alfabetización
Un buen programa de alfabetización en la lengua materna empieza con
materiales que tengan una sólida base lingüística. Hace años, UNESCO
reconoció este principio e hizo un llamado para un profundo estudio
lingüístico de los idiomas antes de iniciarse la producción de
diccionarios, vocabularios, cartillas y libros de lectura.
El trabajo de campo de un especialista de alfabetización demanda un
trasfondo sólido en teoría lingüística y en metodología de campo. Al
iniciar las investigaciones en el campo de servicio, grandes porciones de
tiempo son dedicadas a vivir en las comunidades locales, aprendiendo bien
la lengua materna y llevando a cabo un cuidadoso análisis antes de iniciar
el trabajo en materiales de alfabetización y seguimiento.
Un lingüista del Instituto Lingüístico de Verano (SIL) aplica sus
conocimientos en la preparación de materiales en la lengua materna:
cartillas de lectura inicial, libros de lectura avanzada y otros
materiales educativos. Por lo general, dicho material se elabora en
cooperación con los miembros de la comunidad a la que sirven y de los
representantes del organismo oficial de educación del país, para ser
usados en programas de alfabetización y educación bilingüe, tanto infantil
como de adultos. Otra aplicación primordial es el registro de historias
tradicionales del lugar fomentando el desarrollo de literatura autóctona,
así como la traducción de textos de valor práctico y moral como manuales
de salud e higiene, ganadería, agricultura, normas legales, documentos
relacionados con la dignidad humana, y porciones de las Sagradas
Escrituras.
En los años de experiencia que tiene el personal del SIL, se ha comprobado
la eficacia de utilizar la lengua materna en los primeros grados del
proceso educativo para aprender a leer y escribir; y también facilitar la
transición a otras lenguas. El enseñar a niños a leer y escribir en su
propio idioma aumenta su auto-estima y oportunidades de éxito en la
escuela. Igual importancia tiene la alfabetización de adultos, quienes
llevan el peso de la responsabilidad del bienestar de sus familias y
comunidades.
En lugar de dar al hambriento un
pescado, enséñale a pescar
Entre las características importantes de los programas de alfabetización
del SIL está la transferencia de tecnología, poniendo al alcance de los
miembros de la comunidad las herramientas necesarias para promover el
desarrollo de las habilidades naturales con que están dotados. De esta
manera, en lugar de dar clases para alfabetizar a la comunidad, el
lingüista capacita a gente local para que se conviertan en los futuros
maestros y a su vez capaciten a otros.
Igualmente importante es adaptar la instrucción al ambiente y a la
estructura social de quien está aprendiendo. Los materiales de lectura son
más efectivos cuando enfocan los problemas locales o asuntos cotidianos y
cuando las fotos o ilustraciones evocan imágenes que son familiares para
el lector. Frecuentemente, el trabajo de dibujo y arte es realizado por
artistas locales. El especialista de alfabetización buscará fomentar la
auto-expresión y auto-suficiencia de los estudiantes, involucrando y
capacitando a escritores y artistas del idioma local en la producción de
los materiales.
Vez tras vez se ha demostrado que los instructores del mismo trasfondo
cultural de los estudiantes tienen más éxito que los maestros que son
extraños a la comunidad, porque los primeros comprenden y se identifican
mejor con los problemas de los analfabetos. Por eso, la capacitación de
miles de maestros locales de cientos de idiomas diferentes, muchos con
poca o ninguna educación formal, ha sido la marca de los programas de
alfabetización del SIL.
En conclusión
- Leer no sólo implica decodificación de símbolos sino también
comprensión. En el proceso inicial de aprendizaje, entender el significado
de lo que se lee es sumamente importante.
- No existe un método único que pueda aplicarse a cualquier situación. Hay
una variedad de métodos para enseñar a leer y escribir una lengua. Luego
de una buena evaluación, debe aplicarse lo que sea más conveniente para la
comunidad, ya sea un método específico o una combinación de varios. Por
esta razón, es muy importante vivir en la misma comunidad para conocer la
cultura a profundidad y adoptar los estilos de enseñanza que sean más
adecuados.
- La alfabetización en la lengua materna de grupos minoritarios no
significa retraso ni estancamiento cultural; al contrario, es un impulso
hacia mayores logros.
- Todo ser humano tiene potencial para aprender y desarrollarse y merece
tener las oportunidades adecuadas y gente dispuesta a brindárselas. La
tendencia es marginar a un analfabeto como una persona ignorante que sólo
sirve para trabajos pesados y para ser engañada. En cambio, la
alfabetización contribuye a mejorar la habilidad del individuo para
manejar conceptos abstractos, desarrollar su creatividad, valorar su
dignidad como persona y ganarse el respeto de los demás.
- La alfabetización no sólo beneficia a individuos sino a comunidades
enteras y tiene repercusión a nivel nacional.
En la elaboración de este artículo se utilizó: ‘Alfabetizacion en los 90’,
reportes anuales y otras publicaciones del SIL como fuentes de
información.